“La curiosidad es un motivador potente y que más que un estado mental es una emoción que nos lleva a querer llenar los baches de información que tenemos.”

Otra maravilla provincial argentina que está candidateada para ser considerada Patrimonio Natural de la Humanidad, el Parque Provincial El Payén, aguarda su turno. Desde el año 2012 es candidata a Patrimonio Universal de la Humanidad por su belleza paisajística y diversidad de expresiones volcánicas.

“Quedó como memoria de ese fuego expulsado desde el centro de la tierra hace millones de años”

Lugar silencioso, desértico,  donde  el viento, el  sol y la soledad acompañan a más de 800 conos volcánicos con diferentes tipos de erupciones efusivas y eruptivas. Enmarcado por la precordillera de la Provincia de Mendoza en el oeste argentino a 200 km de la ciudad de Malargüe, en la región conocida como Cuyo. Se han registrado unos 10, 6 volcanes cada cien kilómetros cuadrados. La vulcanología considera esta región como un paraíso de conos volcánicos de distinta forma, con cráteres superiores y también laterales.

“Sobre la gran muralla americana
altivos torreones, vecino a las nubes,

 Dejan huellas en los Andes,

iluminados por el sol que el desierto refleja
y la nube de tierra que los guanacos levantan,
simulan una sombra ennegrecida que cambian
la atmósfera cuyana.”

Una editorial del periódico on line Rio Negro cuenta que “Hay coladas de basalto y campos piroclásticos de diversos colores que conforman un paisaje cuasi lunar. Las Pampas Negras son enormes extensiones formadas por lapillis (pequeños fragmentos piroclásticos arrojados por los volcanes) donde los coirones amarillos contrastan con el negro. En los Morados manda el rojo aportado por el óxido de hierro y convierten al lugar en una postal marciana.

Aunque las últimas erupciones ocurrieron hace mil años, los especialistas afirman que la región se puede considerar activa, lo que no significa que entre en erupción.

Una región tiene esa condición cuando ha tenido actividad volcánica en los últimos 10.000 años. En Payunia hubo erupciones hace 7.000 años, 4.000 y 3.000, hasta llegar a los 500 años, lo que determina la categoría de activa”.

Lo importante es que a través de los Patrimonios seguimos descubriendo los fantásticos paisajes que la Tierra tiene reservadas para todos. Y es la curiosidad la que moviliza investigar para contar, un paraíso que parece “raro”, al que no conocíamos y enciende áreas de nuestro cerebro para poder saciar el conocimiento.

Foto Andrés Maripe

La curiosidad ambiental no le hace daño al misterio del universo, sostiene el Nobel de Física Richard Feynman, saber un poco más es una maravilla. “Así el conocimiento se asemeja al contorno de una isla que nos separa del océano de la ignorancia. Cuanto más sabemos, mayor es el contorno de la isla y mayor la conciencia que tenemos sobre la vastedad de lo que no sabemos”.

La curiosidad se entrena y fomenta, se ejercita e inspira las cosas más existentes de nuestra vida como son los paisajes volcánicos.

“Con Payunia me gustaría que lo que apreciamos los especialistas lo puedan apreciar todos. Que se pueda entender cómo es un volcán”.

Eduardo Llambías, doctor en Geología.